La felicidad es un proceso compartido y una responsabilidad personal.Ser feliz requiere aceptar y aceptarme, con mis luces y mis sombras. Requiere, también, pulir las propias imperfecciones con delicadeza para que mis propias aristas no lastimen. Es necesario dejarse transformar por el amor, tener la fortaleza que la esperanza ilumina al visualizar mi mejor yo, para profundizar en mi autoconocimiento. La felicidad es una tarea diaria que implica aprender a vivir en armonía con uno mismo y con los demás. La gratitud y la generosidad son dos virtudes que facilitan el camino. Somos alguien para alguien y la soledad no deseada congela el alma. No olvidemos que la felicidad es de «cocción lenta»
«ALGUIEN»
¿Quién soy? Alguien. Alguien único, irrepetible, fin en sí mismo, inalienable. Alguien digno de amor. No puedo confundir quién soy con lo que de mí aparece al exterior. Somos una paleta de colores que cambia con la intensidad de luz de cada hora del día. La parte nunca refleja el todo. Y el hombre no esta hecho parase reducido a la parte. Cabeza, corazón y acción.
El peso del corazón
UNA MELODÍA

La melodía nos habla de orden, sucesión y coherencia. Nos habla de unidad, de sonido; nos habla del todo resultante. No debe haber notas discordantes aunque si diferentes y en esa diferencia singular está la riqueza cohesionada.
Defino la amistad como esa melodía compartida, singular en sus componentes generando una unidad superior y única. Capaz de multiplicar sus beneficios a nivel personal y social.
Amigos. Nadie más. El resto es selva. (Jorge Guillén 1893-1984)
La amistad es una relación connatural al hombre. habita en su corazón. Le hace humano. Del «yo y el tu» surge el «contigo» y conmigo» y, «el nosotros»
Uno puede vivir sin padres, sin hijos, soltero o viudo, sano o enfermo pero, sin amigos una muere de soledad y tristeza. Morimos de inanición. Somos seres para otro, alguien para alguien y, en esa relación la amistad es el arte del encuentro, encuentro que hace capaz el diálogo. Cada amistad tiene la profundidad de cada corazón humano. El diálogo entre corazones expresa la madurez personal que asume la unidad en cada síntesis que el corazón hace. «El diálogo es la expresión de la madurez en la cercanía» 1
«El amigo es fuente de conocimiento personal… Es un testigo amoroso y fiel que ha decidido instalarse en nuestra luz aceptando la sombra que pueda proyectar»2
«Mis amigos son mi curriculum personal»3
A veces emprender esta aventura nos resulta costoso por el miedo a sufrir. Solo los amigos tienen la capacidad de traicionar. Y todos hemos traicionado alguna vez sin querer o queriendo. Cargamos con esa duda que genera la deuda del perdón. Nuestra propia vulnerabilidad genera el miedo a no ser valorados olvidando que el tesoro de la amistad nos salva. Sólo los amigos nos sostienen en nuestra fragilidad levantándonos en alto para que la luz del sol nos entone el alma.
La fuerza que genera la amistad , siempre de persona a persona, es una ciudad amurallada indestructible. Cuando se manipula a la persona, una clara manifestación es sustituir la realidad por sus sucedáneos. La amistad no admite copias ni transacciones comerciales.
La amistad se teje día a día con tiempo compartido; primero se vive, luego se recuerda.

Vida tejida en recuerdos comunes, por este motivo exige entrega generosa en lo compartido para que al puzzle no le falte la imagen global. Entrenamiento generoso en el perdón y la seguridad que nos permite el riesgo de la vulnerabilidad.
1,2 y 3 «El Yo y sus metáforas» Rosa Montenegro
¿Qué quiero que mis hijos recuerden de la cuarentena?

Esta fue la primera foto que me llegó y me hizo sonreír. Que fácil resulta hablar de teletrabajo cuando uno se imagina en su espacio personal, en casa, sin que nadie le moleste, incluso con unos pistachos y una cerveza y también con música de fondo… La realidad habitual no es esta. Cada uno tiene la suya pero cuando uno es familia tiene el hábito de pensar en el bien de los demás. Si hay personas mayores, más o menos perdidas, a las que todo este ruido del coronavirus les aturde… Si hay niños pequeños que todavía no son capaces de un trabajo autónomo y cuando se aburren pueden subirse por las paredes fantaseando con un rocódromo personal, todo esto exigen de los adultos un esfuerzo que sólo aliviará el amor.
«La familia es el mejor ejemplo de unidad en la diversidad. Es el espacio humano y humanizador por excelencia, donde cada cual recibe lo que necesita en su medida y es respetado en su singularidad cohesionada con el bien común» (El Yo y sus metáforas) En la familia se aprende a dar y a recibir. La prioridad está en el recibir cuando todavía no sabemos qué dar o no tenemos capacidad de iniciativa Pero se aprende ser agradecido y como un baile melodioso se van conjugando, sin solaparse, las diferentes acciones.
Los padres toman la iniciativa y enseñan más por lo que son que por lo que dicen. Lo que son, ese «ser familia», se manifiesta en el hacer cohesionado de modo habitual. Esa acción educativa es, debe ser intencional y, la mayor parte de las veces, exige donación y sacrificio alegre, por este motivo el sentido del humor ayuda a desengrasar situaciones que por sí mismas no son placenteras por su intensidad y urgencia.
Una familia con una jornada laboral intensa fuera de casa, con cuatro hijos pequeños, muy pequeños, pero que han logrado encuadrar sus diferentes tareas, y de repente, el mundo se vuelve del revés y ese sentido del humor habitual acude en su ayuda. Ejercitarlo a diario de modo intencional con un objetivo educativo no es sencillo. Os comparto las fotografías que me han enviado para hacerme sonreír. Creo que no puedo quedármelas. Merecéis este obsequio.



Hablar de sentido del humor es fácil. Vivirlo a diario exige mucho amor y esto es lo que se capta en estas fotografías. El amor con «h» tiene nombre propio.
Creo que en esta familia nadie olvidará la cuarentena y las ocasiones de aprendizaje que les ha brindado. Gracias por compartir parte de esa intimidad familiar.

